Es fundamental contar con un equipo de profesionales —entre los que se incluyen arquitectos, constructores y diseñadores— con experiencia en la construcción de instalaciones de spa y bienestar. Además, mantenerse al día de las tendencias e innovaciones del sector puede ayudar a crear un hammam que sea a la vez auténtico y moderno.
Un baño turco se compone de tres secciones diferentes:
Zonas de vestuario
Zonas de baño: zona fría, zona caliente (hammam)
Sala de calentamiento / Horno (Külhan)
Zonas de vestuario: en este espacio hay una amplia antesala rodeada de compartimentos separados. Los usuarios del hammam se desvisten en estos compartimentos antes de bañarse y descansan aquí después del baño.
Zonas de baño: El interior del hammam cuenta con varias partes. Una de ellas, llamada «kurna başı» —que significa «la pila» y su entorno—, es una zona de baño colectivo; otra, llamada «halvet», es una zona para bañarse en solitario; y la última es el «göbek taşı», que significa «piedra del ombligo». Esta parte es una plataforma elevada con diversas formas geométricas que se utiliza para tumbarse con el fin de sudar y desintoxicarse.
Sala de calentamiento/Hornada: Esta sala se encuentra debajo del hammam y calienta el espacio de baño con leña. El humo se expulsa a través de un conducto llamado «tüteklik». Funciona calentando un depósito de agua sobre la chimenea y el agua caliente se transporta a unos canales que discurren por debajo de la piedra del ombligo. El espacio bajo esta piedra es muy oscuro y caluroso, por lo que se denomina «cehennem», que significa «infierno». La mayoría de los baños turcos están reservados para las mujeres algunos días de la semana y para los hombres otros días. Si un baño tiene dos salas, se denomina «çifte hamam», y una de ellas está destinada a las mujeres y la otra a los hombres todos los días.
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