Las saunas de infrarrojos generan efectos similares al ejercicio físico moderado con sudoración intensa, relajación muscular y activación circulatoria pero a temperaturas más bajas que las saunas tradicionales. Esto las convierte en una opción ideal para personas sensibles al calor.
Diversos estudios han demostrado su efectividad en el tratamiento complementario de problemas de salud crónicos como: hipertensión arterial, insuficiencia cardiopatía congestiva, demencia y alzheimer, dolores de cabeza, diabetes tipo 2 y artrítis reumatoide.
Ofrecemos modelos a medida, compactos, funcionales y con posibilidad de integración de cromoterapia y sonido ambiental, ideales tanto para entornos domésticos como profesionales.