La criosfera comprende todas las partes congeladas del planeta Tierra. El 90% de estos hielos se encuentra en la Antártida y al mismo tiempo constituye el mayor archivo planetario y la mayor amenaza para los asentamientos costeros del globo, puestos en peligro por el aumento del nivel de los océanos debido a los cambios climáticos de origen antrópico. La disolución de los hielos antárticos elevaría el nivel de los mares sesenta metros, dando lugar a la mayor migración jamás vivida por la humanidad.
Estos mismos hielos configuran el mayor archivo planetario. Se trata de una cápsula del tiempo que permite a los científicos dibujar la historia climática de nuestro planeta y afirmar que nunca, en los últimos ochocientos mil años, durante las glaciaciones y los interglaciares, los niveles de CO2 han alcanzado la cifra actual de 422 ppm.
El barómetro por excelencia del cambio climático es, pues, el sondeo del núcleo del hielo mediante perforación: se extrae un cilindro de hielo estratificado de las profundidades de los casquetes glaciares de nuestro planeta. Dicho cilindro contiene a un tiempo la información necesaria para proponer políticas medioambientales inaplazables y la materia que puede llevarnos a la desaparición.