Su nombre evoca los batiscafos, esos sumergibles concebidos para explorar las profundidades oceánicas. Esférico y suspendido, su diseño compacto prolonga este imaginario en una modernidad atemporal.
La chimenea Bathyscafocus gas reúne todas las ventajas de esta energía: auténticas llamas danzan entre troncos cerámicos, con una intensidad regulable mediante mando a distancia para crear al instante un ambiente cálido y acogedor. La alimentación de gas se realiza a través de su base.