video corpo
cad

Secador de manos automático AIRBLADE 9KJ
de paredde acero inoxidablede alta velocidad

secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
secador de manos automático
Añadir a mis favoritos
Añadir al comparador
 

Características

Tipo
automático
Instalación
de pared
Material
de acero inoxidable
Otras características
de alta velocidad

Descripción

El secador de manos más rápido y eficiente energéticamente con filtro HEPA¹ • 10-12 segundos de tiempo de secado¹ • Rendimiento higiénico con filtro HEPA • Hasta un 99 % más económico que las toallitas de papel² • 5 años de garantía • Modos Max y Eco disponibles • Disponible en dos opciones de voltaje Higiene demostrada por pruebas independientes Todos los secadores de manos Dyson Airblade™ se someten a rigurosas pruebas. El impacto del secado de manos se ha probado en universidades y se ha publicado en revistas internacionales. Descubre por qué nuestros secadores de manos son higiénicos. Funciones básicas El secador de manos Dyson Airblade 9kJ utiliza 9,1 kilojulios de energía por secado y tiene un coste de funcionamiento de solo 19 euros al año en modo Eco.² Tecnología clave Diseño Curved Blade™ Dos aperturas de 0,45 mm generan láminas de aire a 624 km/h que perfilan el contorno de las manos y eliminan el agua en menos tiempo. Seca las manos higiénicamente con aire limpio El filtro HEPA captura el 99,95 % de las partículas del tamaño de las bacterias presentes en el aire. Nuestro secador de manos Airblade™ más silencioso³ Diseñado acústicamente para minimizar el ruido del baño.

Catálogos

* Los precios no incluyen impuestos, gastos de entrega ni derechos de exportación. Tampoco incluyen gastos de instalación o de puesta en marcha. Los precios se dan a título indicativo y pueden cambiar en función del país, del coste de las materias primas y de los tipos de cambio.