Toy, un sillón deliberadamente abstracto, es imprevisiblemente cómodo. Aparentemente tallado a partir de un único bloque de madera, presenta bordes afilados y amplias superficies que lo diferencian de otras sillas de polipropileno moldeado disponibles actualmente en el mercado. Esta singularidad hace que Toy sea única, incluso dentro de la obra de Philippe Starck.
---