Milo abraza los sueños con delicadeza gracias a un cabecero amplio, envolvente y escenográfico, capaz de transformar la zona de descanso en un refugio personal, íntimo y sofisticado. Las formas suaves de la cama transmiten protección y definen una presencia elegante, adecuada también para una colocación en el centro de la habitación.
Las dos alas móviles del cabecero, que se abren y se cierran manualmente con un gesto sencillo, son el elemento distintivo del proyecto: amplían la funcionalidad y confieren a la cama una estética reconocible.