
Determina la idoneidad para entornos húmedos, garantizando la integridad estructural a largo plazo y la prevención de moho mediante bajos índices de porosidad.
Fundamental en entornos sanitarios y de hostelería para resistir agentes de limpieza agresivos, manteniendo la calidad estética y la higiene de la superficie.
Los bordes rectificados con precisión permiten juntas de colocación mínimas, lo que facilita el mantenimiento y cumple con las especificaciones estéticas de la arquitectura de alta gama.
Aunque es un factor crítico en suelos, unos valores altos en paredes garantizan la durabilidad frente a impactos en pasillos y vestíbulos comerciales de mucho tránsito.
