
Los herrajes deben soportar el peso total de la puerta y la frecuencia de ciclos para evitar el descolgamiento y mantener la integridad estructural en zonas de tránsito.
El cumplimiento obligatorio de las normas EN (como la UNE-EN 1935) o UL garantiza la compartimentación y la seguridad de las personas durante situaciones críticas de emergencia en inmuebles comerciales.
Las capacidades de ajuste de precisión permiten a los instaladores corregir la alineación tras el montaje, reduciendo los costes de mantenimiento y garantizando un cierre estético perfecto.
La calidad específica de los materiales determina la longevidad en entornos con alta humedad, evitando fallos mecánicos y la degradación estética a lo largo del ciclo de vida del edificio.
