
Esencial para absorber la dilatación térmica, los desplazamientos sísmicos y los asentamientos estructurales, evitando grietas y fallos catastróficos en los materiales de acabado.
Debe soportar las cargas puntuales especificadas y el tráfico pesado de vehículos o peatones sin comprometer la integridad de la junta ni del pavimento circundante.
Garantiza que el sellado de la junta resista agentes de limpieza corrosivos, la exposición a los rayos UV y los contaminantes ambientales comunes en instalaciones comerciales o exteriores.
Crítico para mantener la integridad de la compartimentación en edificios de varias plantas, asegurando que el conjunto cumpla con las normas de seguridad específicas UL o EN (como la norma UNE-EN).
