
Esta relación determina la eficiencia durante las cargas parciales, reduciendo significativamente los ciclos de funcionamiento y el desgaste mecánico ante las diversas demandas de calefacción del edificio.
Mide la eficiencia real ante distintas temperaturas para asegurar el cumplimiento de las estrictas directivas europeas ErP (Energy related Products) y las certificaciones Energy Star.
Permite la integración perfecta de múltiples unidades para satisfacer picos de carga elevados, manteniendo la redundancia y optimizando el uso de energía en entornos comerciales.
Asegura la inversión de cara al futuro al garantizar la compatibilidad con las redes emergentes de gas verde y las normativas medioambientales en constante evolución en diferentes jurisdicciones.
