
Los bajos índices de absorción previenen el crecimiento bacteriano y las manchas, garantizando la higiene a largo plazo y la integridad estructural en cocinas comerciales de uso intensivo.
Los elevados índices de dureza aseguran que la superficie soporte el uso de menaje pesado y herramientas afiladas sin comprometer el acabado estético.
La resistencia a las fluctuaciones de temperatura evita el agrietamiento o la decoloración al colocar recipientes calientes directamente del horno sobre las superficies de trabajo.
La durabilidad frente a agentes de limpieza agresivos y residuos de alimentos ácidos es esencial para mantener la apariencia en entornos profesionales de alimentación.
