Durante el siglo XIV, una cultura refinada para la terracota se convirtió en la ciudad de Siena. Éste era tan profundo arraigado que dio a ciudad su aspecto inolvidable, pero también dio a población de Siena al punto de la referencia en sus esfuerzos para preservar su identidad durante los siglos que siguieron. Esta tradición, este pasado se ha traído de nuevo a vida en los productos de nuestra gama de Cotto David que, en Asciano, en el corazón de las colinas de la arcilla de Siena%u2019s, produce el suelo de la terracota con todas las calidades de productos tradicionales. Este trabajo actual que mira al futuro mientras que extrae su fuerza a partir del pasado, es una herencia que hemos demandado para contribuir a un tipo de arquitectura que puede traer los materiales calientes, naturales con los tonos infrecuentes del color, inspirados por el área de Toscana, de nuevo a vida.