En arquitectura el vidrio es muy utilizado principalmente en fachadas, ventanas, puertas y muebles. Usualmente se trabaja con el vidrio flotado por ser un vidrio plano, liso, brillante y de fácil uso (cortado, perforado, etc.) Sin embargo, en este estado el vidrio no brinda características de seguridad. Frente al impacto el vidrio se romperá en pedazos grandes cortantes. Para evitar esta situación, haremos que el vidrio pase por un proceso de templado, es decir que adquirirá una mayor resistencia al impacto y sobre todo en caso de ruptura se fragmentará en pedazos pequeños inofensivos. Para que el vidrio además mantenga los fragmentos unidos, tendremos que laminarlo, es decir, colocar una lámina de butiral entre dos hojas de vidrio la cual mantendrá los fragmentos de vidrio unidos.
El vidrio lo podemos utilizar en fachadas, puertas, ventanas, suelos, peldaños, muebles, etc.
Existen diferentes tecnologías de manufactura para el vidrio, algunas de ellas son: el vidrio flotado, vidrio templado, el vidrio laminado etc.
Así mismo existen diferentes técnicas para decorar los vidrios como el grabado al ácido, moldeado, lacado, impresión digital, soplado, etc.
Además existen vidrios que son resistentes al fuego, antibacterianos, entre otros.
Para elegir nuestro vidrio debemos tener claro el uso que le vamos a dar, dónde lo ubicaremos, etc.