Los techos suspendidos consisten en un conjunto de paneles que están suspendidos de una perfilería metálica fijada a la estructura. También son conocidos como falsos cielos rasos o simplemente falsos cielos y se utilizan para ocultar las instalaciones (aire acondicionado, calefacción, sanitarias, eléctricas, aislamientos térmicos, etc) en la edificación. Además los paneles de los techos suspendidos pueden presentar características acústicas, ignífugas entre otras. Los techos suspendidos también pueden estar hecho de placas de cartón yeso fijas. La desventaja de esta solución radica en su poca flexibilidad.
Normalmente los techos suspendidos son utilizados tanto en edificaciones nuevas como en remodelaciones. Los edificios comerciales, institucionales (oficinas, hospitales, escuelas, teatros, etc.) e industriales son donde más se encuentra esta solución. Los falsos cielos también son utilizados en la vivienda pero en menor medida.
Los paneles o baldosas miden usualmente 0.60m x 0.60m sin embargo podemos encontrarlos diferentes formatos: de rejillas, a franjas, perforados, etc. Así mismo, los encontraremos en diferentes materiales como: madera, PVC, yeso, metal, etc.
La elección de nuestro techo suspendido dependerá de las exigencias que el ambiente nos presente: resistencia a la humedad (baños, piscinas, etc), resistencia al fuego (cocinas, etc), acústico (oficinas, fábricas, salas de música, etc.)
Existen unas baldosas que pueden ser lavables lo cual incrementará su vida útil y nos facilitará el mantenimiento.
También podemos elegir si queremos un techo suspendido con perfilería expuesta u oculta, esto nos dará otra sensación en nuestro ambiente.
Al momento de pedir un presupuesto tampoco olvide:
- Dar las dimensiones
- Especificar si hay desniveles
- Y verificar si el techo presenta muros y/o dinteles perimetrales.