Existen dos grupos principales de papeles pintados: los listos para colocar y los que una vez instalados sobre el muro permiten recibir una mano de pintura según el gusto del usuario. Los papeles pintados listos para colocar pueden ser: Tradicionales: Impresos sobre un soporte de papel de poco o mediano espesor. Papel pintado no tejido: El soporte está constituido de fibras de poliéster y celulosa Papel pintado de vinil: El decorado está impreso sobre una lámina de PVC Papel pintado en velour: Presenta fibras sintéticas sobre el soporte. Las fibras sintéticas pueden ser de nylon o rayón lo que le confiere su apariencia velour. Papel pintado en paja japonesa, papel pintado metálico, entre otros.
Existen tres técnicas muy conocidas de empapelado:
- Adhesivos: la superficie posterior trae un pegamento que permite la adherencia al muro. Usualmente se utiliza con elementos de poca dimensión como frisos y pegatinas.
- Magnéticos: Se pega una hoja magnética adhesiva sobre el muro y luego sobre ésta se coloca el papel pintado magnético, el cual siempre podremos cambiar de lugar.
- Pegado clásico: El papel pintado recibe una capa pegamento y se coloca directamente sobre el muro evitando la formación de burbujas de aire.
Tenga en cuenta estos criterios al escoger su papel pintado:
- Resistencia a la luz: no queremos que el papel pierda su color rápidamente
- Mantenimiento: demos preferencia a los que permiten ser lavados y pensemos cuan fácil será eliminar el papel pintado una vez que queramos cambiar la decoración.
- Tipo de instalación: pegamento, autoadhesivo, magnético
- Coherencia con la decoración del ambiente