Las cocinas hechas en madera maciza son para los más exigentes. Son sumamente duraderas y de altísima calidad. Por ello, es una cocina de precios elevados en comparación a otras del mercado. No hay que confundirlas con las laminadas de aspecto madera y menos aun con las chapadas en madera. Puede que luzcan similar, pero a nivel de calidad, durabilidad y mantenimiento son totalmente diferentes.
Las cocinas se utilizan básicamente para la preparación de los alimentos, pero también para el almacenamiento de los ingredientes, para la conservación posterior de los mismos, inclusive a veces para el consumo de los alimentos preparados, ya sea en topes (barras) o en mesas individuales.
Las maderas más utilizadas son: roble, teca, nogal, cerezo. Pero también las podemos encontrar en abedul, cedro, arce, fresno, haya, pino, peral, tilo, bambú.
-Tonalidad deseada de los gabinetes (claro, oscuro, caramelo, vinotinto etc)
-La durabilidad deseada de la misma
-El presupuesto dispuesto: las cocinas de maderas blandas son más económicas que las hechas con maderas duras, debido a que éstas vienen de árboles que se tardan mucho mas en crecer y madurar antes de que puedan ser cortadas, sin contar con que también son mucho más difíciles de trabajar que las maderas blandas, pero la madera dura es de muy larga durabilidad.
-La dimensión del espacio disponible
-La configuración deseada (con isla o sin isla)