La chimenea cerrada es un elemento arquitectónico conformado por un hogar cerrado o un insertable en el que se realiza la combustión, una toma de aire, un sistema de evacuación de humo y un revestimiento decorativo. Este tipo de chimenea nos permitirá decorar una estancia así como calentar varios ambientes de nuestra vivienda.
El hogar de esta chimenea permite, gracias a su cerramiento de cristal cerámico, separar la corriente de aire frio del exterior que utiliza para la combustión, del aire interior de la estancia para impedir pérdidas caloríficas. Así mismo su diseño promueve la circulación del aire fresco de la estancia alrededor del hogar calentándolo por contacto y reinyectándolo a los ambientes que se desea calentar.
A la hora de proyectar una chimenea cerrada debemos decidir en primer lugar en qué lugar de la estancia la ubicaremos. Una chimenea central, una lateral, una frontal o una en esquina, cada tipo producirá en nuestro espacio un resultado estético y un ambiente muy diferentes.
En segundo lugar debemos elegir la fuente de energía: entre las principales tenemos las chimeneas de leña; de pellets, de gas, de bioetanol, eléctricas, de aceite e incluso las multicombustibles.
Finalmente, según la decoración de nuestra estancia, pensaremos en el estilo de chimenea que deseamos tener, el revestimiento que elijamos definirá este aspecto, así podremos tener una chimenea tradicional o una chimenea contemporánea, los acabados pueden ser en piedra, madera, acero, mármol, cerámica, etc.