Las baldosas o azulejos de exterior se diferencian de las de interior por estar expuestas a las agresiones del clima como: la humedad, los cambios de temperaturas extremos, etc.
Las baldosas de exterior se pueden colocar tanto en zonas exteriores domésticas como públicas. Sin embargo, las características de las mismas variaran de acuerdo al tráfico al que sean sometidas y las características propias del lugar.
Podemos encontrar azulejos en diferentes materiales como: cerámica, gres porcelánico, terracota, piedra natural, hormigón, piedra reconstituida entre otros.
-Impermeabilidad: Si nuestras baldosas absorben líquidos van a tender a deteriorarse más rápido en climas gélidos. Esto se da cuando el agua absorbida por la baldosa (luego de las lluvias, por ejemplo) se convierte en hielo. En este momento aparece un incremento del volumen del agua causando un agrietamiento en la pieza y su consecuente deterioro. Infórmese sobre los niveles de absorción de las baldosas.
-Resistencia a las manchas: Cuanto más poroso es un material entonces podrá absorber con mayor facilidad los fluidos que puedan mancharle.
- Adherencia: Si va a ubicar las baldosas en zonas húmedas como bordes de piscina, entonces deberá elegir baldosas antideslizantes que usualmente presentan superficies rugosas y no lisas.
-Resistencia a los choques: Si el suelo recibe impactos o choques debido a caídas de objeticos u otros deberíamos poder estar tranquilos que éste no se agrietará con facilidad y en el caso que así sea, pues sería mejor que la coloración de nuestras baldosas no cambien, es decir que el color esté en toda la masa de la pieza.
-Facilidad de limpieza: Tengamos en cuenta que cuanto más rugosa sea la baldosa entonces mayor dificultad encontraremos para limpiarla.
-Resistencia a la abrasión: Este criterio se basa en la fricción o desgaste causado por el tránsito de los peatones, maniobras de autos, etc. Cuanto más tráfico reciba nuestro piso entonces mayor resistencia a la abrasión deberá tender.