Cuando hablamos de aislantes, debemos pensar tanto en aislantes térmicos como en aislantes acústicos. La utilización de éstos obedece a las normas vigentes de cada localidad y de un estudio térmico y/o acústico. Los aislantes térmicos están organizados según la forma de aplicación y por materiales. Así podremos encontrar: aislantes en paneles, aislantes en rollo, a granel, proyectados, etc. Y según el tipo de material tendremos: aislantes en lana mineral, en fibras naturales, entre otros. Los aislantes acústicos también los podemos encontrar en disntintos formatos y en diferentes materiales.
Los aislantes térmicos se utilizan tanto en obras nuevas como en remodelaciones. El objetivo es el ahorro de energía para el sistema de calefacción en invierno y ventilación y aire acondicionado en verano.
El concepto principal a saber es el de resistencia térmica de un material, el cual se expresa en m2.K/W Este concepto toma en cuenta el coeficiente conductividad térmica del material, es decir la capacidad de conducir el calor (λ, cuando lambda es menor, mejor aislante será) y el espesor del material.
Como regla general vamos a preferir los aislantes con mayor resistencia térmica. Sin embargo, no nos dejemos llevar sólo por este criterio pues probablemente para la zona en la que vivamos no sean necesarios valores tan altos y estaríamos cayendo en un excedente que solo nos incrementara el precio y no el rendimiento.
Por otro lado, debemos entender que dependiendo del tipo de edificación (existente o nueva) podremos preferir diferentes métodos de aislamiento.
Por ejemplo en una edificación nueva vamos a preferir utilizar materiales portantes que integren propiedades de aislamiento térmico para así ahorrar espacio útil en los ambientes.
Por otro lado cuando se trate de edificaciones existentes, podremos considerar un aislamiento térmico exterior o interior añadidos a la edificación.
La solución de aislamiento térmico por el exterior es buena pues nos permite limitar los puentes térmicos pero no siempre es factible dado el costo de andamios, las fachadas no se pueden modificar por ser monumentos históricos, etc.
En estos casos podemos contemplar un aislamiento por el interior y es aquí donde pondremos especial atención a la solución de puentes térmicos y sobre todo al espesor del material pues éste nos disminuirá superficie útil en nuestro ambiente a aislar.
Tengamos en cuenta también el criterio de energía gris, es decir la energía que se ha utilizado para fabricar el aislante para ser coherentes con una reflexión de construcción respetuosa con el medio ambiente.